Es increíble todo lo que pasa en un año; y es que el tiempo actualmente siento que se va tan rápido que no nos damos cuenta todo lo que cambiamos.

No me refiero a la edad, las arrugas o cambios físicos, sino a todo aquello que pensabas no lograrías y hoy ya hasta lo finalizaste, el lugar al que pensaste no volverías y llorabas el último día al irte y ya volviste, ese proyecto, el trabajo que pensaste no conseguirías, el examen que no ibas a pasar, la materia que reprobarías (bueno tal vez si la reprobaste) las dudas de tomar una desición y hoy 365 días después te das cuenta que hiciste lo correcto; te acuerdas de lo que te daba miedo y hoy de recordarlo te da risa, lo que veías lejano y hoy es un hecho.

En lo personal, no me hubiera imaginado hace un año estar parada donde estoy y vivir lo que he vivído. Creo que no perdemos, al contrario siempre ganamos, aunque parezca que se acaba el mundo, todo pasa.

y que nos queda? Nos quedan experiencias, amigos, aventuras, risas, la satisfacción de vencer miedos. Cruzamos mares, vimos atardeceres hermosos, nos caímos, lloramos, pero aquí seguimos, de pie luchando y escribiendo nuestra propia historia.

Lo mejor es que aún quedan muchos atardeceres por ver, lugares por conocer, amigos que hacer, retos que cumplir y mucho más porque te digo un secreto, en este barco tú eres el capitán.